16 de marzo de 2016

Víctor Frankenstein (2015)



Título: Víctor Frankenstein
País de origen: Estados Unidos
Dirección: Paul McGuigan
Producción: Davis Entertainment
Guión: Max Landis (obra de Mary Shelley)
Reparto: Daniel Radcliffe, James McAvoy,
Jessica Brown Findlay, Mark Gatiss, Andrew
Scott, Louise Brealey, Alistair Petrie, Daniel
Mays, Freddie Fox, Adrian Palmer, Adrian
Schiller, Spencer Wilding.
Géneros: Terror, Ciencia ficción, Monstruos
Estreno: 2015 (en España, 2016)
Duración: 109 minutos



Sinopsis

Jorobado, freak de un circo londinense, Igor (Daniel Radcliffe) es un payaso maltratado física y psicológicamente por sus compañeros de troupe. Pero Igor es también un entusiasta de la ciencia, un estudioso de medicina, que tras el dramático accidente de la bella trapecista Lorelei (Jessica Brown Findlay), cambiará el rumbo de su vida cuando conozca y sea rescatado por Victor Frankenstein (James McAvoy).

Será el joven doctor quien revele su sabiduría. Nacerá entonces una fuerte amistad, también algo tóxica, cuando Igor se convierta en asistente de Victor. Y es que, en los ambiciosos planes del doctor Frankenstein para devolver la vida a un cuerpo inerte a través de la ciencia, Igor será una parte esencial para cumplir su objetivo, además de ser también la voz de la conciencia para este científico desesperado por crear vida.



Narrada desde el punto de vista distorsionado y cómico del auxiliar de experimentos, la película revive los sucesos que llevaron al genio de la medicina a jugar a ser Dios. En sus investigaciones, primero con animales y luego con humanos, el doctor y su asistente realizarán oscuras misiones como desenterrar cadáveres, robar cuerpos por la noche o realizar diversas cirugías post mortem con el fin de crear a la famosa Criatura. Mientras, los poco amigables inspectores de Scotland Yard realizan el seguimiento del caso, con el Inspector Turpin (Andrew Scott) a la cabeza.

Esta precuela sobre los orígenes de Igor, el torpe y sucio compañero de fechorías del doctor Frankenstein, nos lleva a un mundo terrorífico a la vez que conmovedor donde los temas principales serán la amistad, el perdón, y la eterna lucha entre el avance de la ciencia, la imaginación humana y el pensamiento religioso. 



Reseña sin spoilers

Lo que cabe esperar de esta película puede resumirse en dos flancos bien marcados: gran despropósito o jodida genialidad. Y mirad, no sé si ha sido por lo colocada que iba por la falta de sueño o porque me encontraba exageradamente receptiva, pero yo abogo más por lo de genialidad. Tampoco es que me parezca una obra maestra, ni mucho menos un largometraje para la posteridad, Monesvol me libre. Pero yendo a lo esencial, he de decir que entretener, entretiene, y mucho.

Desde el principio, hay que tomarla como lo que es, una adaptación libre, pues aunque los nombres, algunas circunstancias y la creación protagonista coincidan con la obra de Mary Shelley, diría que el objetivo de esta película, que hace una apuesta arriesgada al alejarnos del fenómeno en torno al monstruo elocuente y sentido por el rechazo humano, es arrojarnos de lleno en los escapes de locura in crescendo de Víctor Frankenstein, palpables gracias a una actuación sublime por parte de James McAvoy. Me ha mantenido casi sin pestañear en cada una de sus escenas. Vistos desde fuera, los diálogos no eran nada del otro mundo, pero en su boca sonaban a ingenio puro, como si fuera una puta sirena.

La relación entre Víctor y el jorobado, en adelante conocido como Igor, me traía de cabeza. Desde el primer momento, me volví loca al verlos compartir pantalla, me encantaban, pero mi amor por el dúo no me cegó tanto como para no notar que Daniel Radcliffe parecía un poquito más muerto que cualquiera de los esperpentos sin terminar de Frankenstein. Como jorobado en rehabilitación, genial, se lo ha currado, hasta me dolía la espalda al mirarlo, pero como personaje con carga dramática, pues como que se ha quedado a medias (y eso que considero que es bueno, de hecho, me gustó mucho en Horns).

A nivel visual, es una maldita joya, preciosa mires a donde mires, sin largos y pretenciosos planos reflexivos en tierra de nadie donde te cuentan la misma milonga sobre lo efímero en la vida y la muerte y lo que escuece usar tanga. El ritmo de los eventos es correcto, con la duración perfecta entre secuencia y secuencia, más el tiempo que corre en la historia. Me ha convencido, y es un factor que siempre suele picarme en la nariz.

Eso sí, no la considero una película para todos. Para empezar, no cuenta nada nuevo, y si te consideras mínimamente purista, probablemente deberías quedarte con el libro original y alguna película que otra, y el final no termina de convencerme, los últimos minutillos me resultaron innecesarios.

Igualmente, no deja de parecerme una peculiaridad digna de un par de horitas en la tarde de un día cualquiera. Solo por ver a James McAvoy en acción, os empujo a considerarla, de verdad. Desde luego, es infinitamente mejor que su antecesora más reciente, Yo Frankenstein, con sus gorriones voladores y el follón gratuito.


Ah, una última anotación. Aunque no parezca propio teniendo en cuenta los géneros de la ficha, yo me he reído una barbaridad. Si por mí fuera, la consideraría más de humor que de terror.


Conclusión

¿Me ha gustado? Sí, muchísimo.
¿La recomendaría? Depende, si no sabéis con qué llenar un par de horas, la considero una buena opción.


Valoración 3.5/5



¿Alguien en la sala que también ame tan incondicionalmente a James McAvoy? ¿Habéis visto esta película, o pensáis hacerlo?

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