7 de julio de 2016

La Heredera, de Kiera Cass


Información

Título: La Heredera
Autor: Kiera Cass
Editorial: Roca Editorial
Género: Juvenil, Romance
Páginas: 318
Precio: 14.95€


Sinopsis

Veinte años atrás, America Singer concursó en La Selección y conquistó el corazón del Príncipe Maxon. Ahora ha llegado el momento de La Selección para la Princesa Eadlyn. Ella no espera que su Selección vaya a ser la gran historia de amos como lo fue la de sus padres, pero al comenzar la competición, ella descubrirá que para descubrir su propia felicidad no será tan imposible como ella siempre había pensado.



Reseña libre de spoilers

La verdad es que no tenía pensado leer La Heredera ni por asomo después de las críticas cosechadas por las personas de cuyo criterio me fio, pero tras recuperarme del impacto sentimental tan diestramente llevado por Kiera Cass en la trilogía principal de La Selección, decidí que era hora de sacar mis propias conclusiones, ¿y sabéis qué? Que no estoy segura de si me alegro de haber dado el paso o desearía haberme comido el bordillo de una acera antes del fatídico momento.

No sé ni por dónde empezar, pero lo haré por Eadlyn, la persona más poderosa del mundo, tal y como se describe a sí misma cada tres capítulos. Por oídas ya contaba con la premisa de que me encontraría con un personaje irritante y consentido, y la verdad es que así fue, aunque al principio hice una pausa para comprender sus circunstancias, de modo que hasta llegué a empatizar con ella, pero entonces llegaron las grandes perlas de la heredera, y con ellas se me agotó la paciencia. Eadlyn no solamente es consentida, irritante y una quejica de narices, sino una egocéntrica de cuidado y una perdonavidas a la que cada personaje ha de pedirle disculpas en algún momento por el simple hecho de que es la futura reina, la cual no parece haber oído jamás el "sentirse ofendido no significa que tengas razón". Es más, he sentido que en ocasiones hasta le ha hecho la vida imposible a sus padres cargándoles con sus dramas personales como si fueran una tragedia universal y ellos un tormento de seres humanos. Querría culpar de su actitud a Maxon y América, que a final de cuentas son los padres y los que le deben una educación, pero viendo que sus hermanos han salido más decentes dentro de un marco comparable, supongo que hay cosas que salen innatas.

Ojo al dato, aunque crucifique tanto la personalidad de Eadlyn, no deja de parecerme una construcción adecuada y un personaje muy natural, como a los que nos tenía acostumbrados la autora.

Cómermelos con papas es poco
Lo que también me esperaba y no ocurrió dentro de La Heredera fue encontrarme a Maxon y a América completamente fuera de sus papeles. Me habían vendido que ya no parecían ellos, pero lo cierto es que yo sí los he sentido como ellos mismos, pero con veinte añazos más en todo lo alto, un reinado complicado a las espaldas y cuatro niños acompañándolos en el camino. Eso no deja indiferente a nadie, y dentro de todo me ha gustado mucho contar con su participación. Verlos interactuar entre ellos y soltando pildorazos de información inesperada delante de su hija me ha sacado un trillón de sonrisas y evocado recuerdos muy bonitos con ambos. Está claro que quieren a sus hijos, pero me atrevería a decir que se quieren más aún entre ellos, y eso me gusta especialmente.

En lo concerniente a los pretendientes de Eadlyn, bueno, ¿qué decir? Esta vez Kiera Cass no ha sabido ingeniárselas para darle a gran parte de ellos su momento de fama tal y como hizo con las chicas de Maxon, que a pesar de la confusión inicial con tanto nombre y castas pues acababas defendiéndote y ubicando cada moza, pero no exagero si digo que esta vez, en La Heredera, he creído que cada cinco páginas me incluían un nuevo nombre que jamás salió. Pero aparte de eso, me han parecido personajes correctos dentro de lo que cabe, salvo por Kile, que de ser un zagal con las ideas claras pasó a convertirse en un inestable sentimental al servicio de Eadlyn, a la que hacía un puñado de páginas no soportaba y de pronto resulta que nunca le tuvo manía, solo que no era un buen momento y muchos jajas.

A Josie la mencionaré porque me parece una burda copia de nuestra querida y perdida Celeste, la harpía por excelencia que se redime y hace querer. La hermanita de Kile para mí no pinta en todo esto más que Lola Flores tocando las castañuelas por medio del palacio real. Por no hablar ya de un señor al que por el momento llamaré "Recurso de la Manga" para evitar potenciales spoilers de La Corona.

Recapitulando, La Heredera me ha parecido una novela correcta. Aunque no ha estado a la altura de sus predecesoras y puesto que las comparaciones serían odiosas, ha estado en la línea habitual de Kiera Cass salvo por lo que a mí parecer han sido fallos que podría haber solucionado con algo de tiempo, pero como comentaré próximamente en la reseña de La Corona, creo y solo creo que no contaba con eso a su favor.

Si bien digo que no todo es blanco o negro, no comprendo muy bien de dónde nace la necesidad de presionar a Eadlyn a vivir su propia Selección para distraer al pueblo de, ¿de qué? ¿Del descontento? Peores cosas vivieron hace veinte años y de poco sirvió tener el concurso en marcha. Según yo, en La Heredera no se esfuerzan demasiado en ocultar que realmente no tienen prácticamente nada que contar, solo un puñado de personajes, y me parece tristísimo, porque con la narración a cargo de alguien de la realeza y su perspectiva completamente opuesta del percal, con todo el proceso de detrás de las cámaras como un valiosísimo recurso (que aunque le sacan partido, creo que podrían haberlo explotado mejor) más el ingrediente emocional que esperaba ver dominado por la autora tal y como hizo en su momento, sumándole las nuevas revueltillas y el odio generalizado hacia la princesa protagonista por parte del pueblo, cabía esperar un argumento más elaborado, pero en ningún momento me ha abandonado la sensación de estar columpiándome entre ideas sueltas sin acoplar tal y como si fuera Mario Bros evitando caer en un vacío entre plataformas móviles.

En definitiva, una secuela innecesaria, ejecutada correctamente y a mi parecer, con sabor a película de bajo presupuesto.


Conclusión

  • ¿Qué tal la narrativa? Tan apetitosa como siempre tratándose de Kiera Cass.  
  • ¿Me ha gustado? No ha estado mal, a pesar de sus fallas se deja leer y engancha.
  • ¿Lo recomendaría? La verdad es que no. No especialmente.
  • ¿Volvería a leerlo? Lo dudo bastante.


Valoración 2.5/5



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