15 de agosto de 2016

Election: La noche de las bestias (2016)



Ficha técnica.

Título: Election: La noche de las bestias (The Purge: Election Year) (12 horas para sobrevivir: el año de la elección)
País: Estados Unidos
Dirección: James DeMonaco
Producción: Blumhouse Productions / Platinum Dunes / Universal Pictures
Guión: James DeMonaco
Reparto: Elizabeth Mitchell, Frank Grillo, Mykelti Williamson, Edwin Hodge, Joseph Julian Soria, Kyle Secor, Betty Gabriel
Géneros: Thriller. Terror. Ciencia ficción | Crimen. Distopía. Secuela
Estreno: 2016
Duración: 105 min.

Sinopsis.

Han pasado dos años desde que el ex-sargento de policía Leo Barnes decidió no vengarse del hombre que mató a su hijo. Ahora Barnes dirige al equipo de seguridad que se encarga de proteger a la senadora Charlie Roan, una candidata a la Presidencia que reivindica la supresión de La Purga anual, que consiste en permitir, una noche al año, cualquier actividad criminal, incluido el asesinato. Roan considera que esta práctica perjudica sobre todo a los necesitados y a los pobres.


Opinión personal.

La tercera entrega de lo que yo llamo “Saga de La Purga” ofrece lo mismo que nos lleva dando con sus dos antecesoras; lo cual es un gran mérito, pues en mi opinión no flaquea y, aunque tampoco mejora, sigue manteniéndose en su línea; y que hoy en día una tercera parte de una saga no pierda chicha es algo a tener en cuenta.
Siempre mantendré la firme opinión, desde la primera película, sobre que La Purga tiene un potencial que siempre desaprovechan. Sí, tanto potencial da para que puedan hacer 20 películas si quieren sobre el mismo tema; pero también vale para que se puedan hacer películas increíbles; pero siempre ocurre lo mismo: principio fuerte y bastante duro donde te exponen la Purga y, después, se convierte en una peli de supervivencia y acción del montón donde de vez en cuando te dicen: “ay que ver la Purga blablabla…” para que a ti no se te olvide qué película estás viendo.
Me parece perfecto el punto de vista que nos quisieron dar con la primera película (aunque me dejó un regusto extraño) y el cambio radical de perspectiva de la segunda; y también creo que Election está bastante completa; pero creo yo que si hiciesen una película que mostrase varias historias y puntos de vista; sería muchísimo mejor, porque por mucho que me pase más de una hora viendo al mismo personaje, no le voy a coger cariño; así que se pueden permitir el lujo de ampliar más el repertorio.

Pocos momentos he visto yo en Election que se me hayan hecho pesados (y uno de ellos los aproveché para ir al servicio. Plan perfecto); pero tampoco he sentido intriga o emoción en algún momento, porque la película es tan sumamente predecible que me sentí como el guionista de la película; viendo algo que ya se conoce. Nada de lo que ocurre te va a sorprender, todos los eventos los ves venir desde tu casa e incluso los diálogos los puedes decir tú antes que el personaje (no exagero, esto es literal).
La película sigue sin ser dura, o al menos tanto como nos la quieren pintar. Continúa centrándose demasiado en la libertad para cometer asesinato y olvidan los otros muchísimos crímenes disponibles que tienen al alcance de la mano (‘¡¡Que arda Nueva York!! ¡Huyamos con sus mujeres y violemos a sus caballos!’). Sinceramente, una película de la Alemania nazi es muchísima más dura, violenta, incómoda y dolorosa que La Purga.
Y no, no estoy pidiendo un sufrimiento constante en el visionado del filme; ni gore (odio el gore gratuito en algo que no sea animación), ni salir llorando; pero sé que La Purga puede ofrecer muchísimo más y el director también lo sabe (el problema es que él se cree que ya lo está dando). 

**Spoilers chirimoyescos**

Y ahora, como me apetece, os voy a contar toda la película; para que esta reseña sea infinita. Pero, oye, si alguien se aburre y tiene ganas de leer un poquito, aquí supongo yo que se entretendrá un rato.

La película comienza en una casa con un loco aleatorio que está disfrutando como nunca de La Purga, conversando sobre el arduo trabajo de su elección musical para aquella noche con una familia maniatada y cubierta de sangre (no sé de quién, pero tampoco parece que hayan sido muy torturados o que falte algún miembro). Este loco dice que va a matarlos a todos y sólo dejar a uno con vida, a lo que todos reaccionan de repente entrando en pánico; como si la situación de hace dos segundos fuese muy relajante.

De repente cambia la escena y gracias a un comentario casual dicho al buen rato, descubrimos que han pasado 18 años (o eso creo recordar) desde el principio de la película. A los Nuevos Padres Fundadores les ha salido una competencia: la Senadora Charlie Roan, que es nada más ni nada menos la única superviviente de la masacre de la primera escena de la película. Resulta que esta buena mujer, gracias a su experiencia, ha decidido presentarse a la presidencia para abolir la Purga, porque es muy mala y además la usan para eliminar población y así gastar menos dinero en ayuda a los pobres (¿le sorprende esto a alguien?). Obviamente esto no les hace ninguna gracia a los Nuevos Padres Fundadores, así que a la Senadora le aparece una diana gigante en la cabeza y todos sabemos qué va a ocurrir con ella durante todo el tiempo; sobre todo después de que se informe que, por primera vez, los cargos políticos no serán una excepción esa noche.

Por otro lado tenemos a Joe, un hombre de color, obviamente de pocos recursos económicos, que tiene una tienda de barrio donde trabaja junto a Marcos, un joven inmigrante de Nuevo México. Allí mantienen una conversación con dos más, una nigga cuyo nombre no recuerdo y un viejo que no aparece más en toda la película; conversación cuya única función es posicionarlos dentro de la película para que el espectador sepa desde el momento uno qué será de ellos.
A  la tienda de Joe entran dos jovencitas, las más malotas de su barrio, que roban una chocolatina. Le vacilan a Joe porque son muy gamberras ellas, hasta que aparece la nigga de antes, quien por lo visto era super chunga en sus tiempos mozos y la apodaban “la Pequeña Muerte”; dato para que tú creas que en algún momento esta mujer va a volver a ser lo que era en algún momento de la película y rompa la pana. Al final las dos chicas malas le devuelven la chocolatina a Joe y sabes, sin necesidad de que nadie te lo diga, que van a regresar en la Purga en busca de venganza.
Otro nuevo problema surge cuando la aseguradora de la tienda llama a Joe y le dicen que aumentan la tarifa miles de dólares la noche de La Purga (buen negocio, todo hay que decirlo). Como no puede pagar el dinero, Joe decide quedarse vigilando la tienda para que no le ocurra nada; un giro argumental increíble.

La Senadora, quien está en su casa porque dice que a los votantes le sentaría mal que se quedase en un refugio seguro, decide mantener una conversación con su jefe de seguridad, Leo, para que éste nos recuerde que es el de la segunda película (¡ese pobre hombre sólo quería vengarse!) y, ya de paso, tenerlo entretenido para que otros miembros del equipo la puedan traicionar tranquilamente.
Al final ocurre lo que todos sabemos que pasará desde hace media hora y acaba siendo traicionada, entrando los malos a su casa y ella huyendo junto a Leo; escapada que no tiene demasiado interés salvo que a Leo le disparan en un hombro y ya.
Después también aparece un camión de recogida de cadáveres, algo que menciono únicamente porque me recordó a Monty Python and the Holy Grail.

Por otro lado tenemos a Joe, quien se ha subido al tejado de un edificio para custodiar su tienda; apareciendo Marcos para ayudarlo. Sin que a nadie le sorprenda, aparece un coche cubierto de luces de Navidad (que ya hay que estar aburrido para hacer eso), y la malotas del barrio de antes salen y dicen que quieren cargarse a Joe, coger la chocolatina y meterle fuego a la tienda. En lugar de matarlas, la amenazan y le disparan en una oreja y ellas, no si antes especificar que ya han matado a sus padres (porque yo no puedo seguir viviendo sin saber eso) prometen que van a volver  con más refuerzos.
A todo esto, “la Pequeña Muerte” se dedica a dar vueltas por ahí con una furgoneta, de un equipo de emergencias voluntario, para socorrer (con un criterio bastante cuestionable) a víctimas de la Purga. Los paseos de esta mujer valen únicamente para enseñar varias escenas durillas sobre lo que ocurre en esa noche.

Joe, quien sigue en la azotea hablando tranquilamente con Marcos, es testigo de un grupo de personas que quieren matar a dos completos desconocidos; así que deciden bajar para matarlos. Esto tiene mucho sentido, porque a las tías de antes, que quieren matarlo y destruir su tienda, ni les sopla; pero matar a un grupo de turistas para ayudar a dos completos extraños está muy bien. Estos dos resultan ser la Senadora y Leo, a quienes meten en su tienda porque están a favor de las ideas de la mujer.
A los tres minutos llegan otra vez dos coches con luces de Navidad y las malotas del barrio aparecen junto a más amiguitas, quienes pretenden abrir la plancha metálica de la puerta con sierras eléctricas de cortar madera. Se llevan un rato dando voces, haciendo el panolis y bailando, hasta que se ponen manos a la obra; pero como las moto sierras son para madera, pues la efectividad es un poco nula.
Mientras están perdiendo el tiempo, disfrutando de las maravillas de la Purga, hace una heroica aparición “La Pequeña Muerte”; haciéndose la guay, atropellando a las malotas del barrioy bajándose de la furgoneta (dejando la puerta abierta, por si alguien quiere subir y darse un paseo, pues que lo haga sin problemas). Le pega tres tiros a tres tías, dice en plan chula: “La Pequeña Muerta ha vuelto” y ya está. No hace nada más en toda la película. Ha tenido su momento de Gloria y con eso ella ya es feliz. No, en serio, no esperes que haga nada más; nos han dicho un par de veces que mola más que nadie para que nos creamos que la va a liar parda pero era todo un engaño estratégico.

El equipo maravilla huye de allí, porque “La Pequeña Muerte” conoce un lugar seguro donde pueden ocultar a la Senadora. Después de una huída con numerosos fallos de guión y momentos un tanto gratuitos producto de querer hacer las cosas más molonas de lo que realmente son, llegan al lugar donde se refugian los pobres y heridos y además está un tal Dante nosequé, detractor declarado de la noche de la Purga.
Leo y la Senadora descubren que Dante y compañía quieren matar al… al hombre este… a la competencia, sí… ¿cómo se llama? Bueno, lo llamaremos El Malo. Pues eso, que descubren que quieren matar al Malo y dicen que eso no está bien, que no lo pueden asesinar. A diferencia de la segunda película, donde todo el  argumento era “no lo mates porque la venganza está mal, pero puedes asesinar para defenderme a mí, porque yo lo valgo. Mira mis valores morales de mierda”; en esta el argumento es “si lo matas, lo conviertes en un mártir y yo perderé votantes”. La misma mierda con otras palabras, al fin y al cabo.
Al final se van del refugio porque descubren que los malos van para allá y vemos otra nueva escena de huída donde atrapan a la Senadora y se la llevan donde está El Malo dando la misa a dos pelagatos con cara de haberse puesto hasta las trancas de tripis. Después de un espectáculo patético para perder el tiempo donde un cura con complejo de Edward Cullen apuñala a un pobre hombre, aparece Leo y compañía, dan muchos disparos, rescatan a la Senadora y van a por El Malo, a quien no matan porque en el guión lo pone.
Aquí empecé a desvariar y apenas presté atención a la película porque creo que ni la propia película se estaba prestando atención a sí misma. Sé que Leo mata al jefe de los sicarios en una pelea extraña e innecesaria teniendo en cuenta el contexto de la película; muere Dante (tardé varios segundos en darme cuenta que era él y qué había pasado) y el cura con complejo de Edward Cullen surge repentino dando tres tiros mal contados hasta que alguien lo mata. Ocurre finalmente lo que se lleva esperando/viendo venir desde que la película llevaba 10 minutos: Joe muere y ahí se acaba todo; sin mostrarnos el final de la noche porque ¿para qué?

El director parece que se dio cuenta de que no quedaba tiempo y damos un viaje de dos meses para decirnos que la Senadora ha ganado las elecciones y que Marcos se ha quedado con la tienda de Joe y que hay gente disgustada porque ya no va a haber Purga.
Y fin.
  
Conclusión.

¿La volvería a ver?: Si me la ponen en la tele, no la voy a quitar.
¿Lo recomiendo?: Recomiendo ver las tres por el concepto y potencial; pero no por su calidad como películas.
Valoración: 2,5/5



¿Y tú que opinas? ¿Te ha gustado más o menos que las demás? ¿Piensas que está bien explotado su potencial? ¿Quieres que dejen ya la saga tranquila de una vez? Estaré más que encantada de leer tu comentario.





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