26 de noviembre de 2016

D.Gray-man Hallow



Ficha técnica.

Título: D.Gray-man Hallow
Autor: Katsura Hoshino
Géneros: Shounen, Acción, Aventura, Comedia dramática, Fantasía oscura, Histórico, Sobrenatural
Estado: Finalizado.
Primera emisión: 04 julio 2016
Última emisión: 26 septiembre 2016
Episodios: 13
Extra: Segunda temporada del anime “D.Gray-man”

Sinopsis.

La serie se centra en un final imaginario del siglo XIX en Europa, donde la Congregación de la Sombra lucha con el fin de detener al Conde del Milenio, quien tiene la intención de destruir la humanidad con su ejército de akumas y ryus, armas creadas a partir de las almas de los muertos cuando un familiar o ser querido llora por su perdida, considerándolo un castigo de parte de Dios. Para ayudar la Orden Oscura recurre al uso de la sustancia divina conocida como la Inocencia dividida en 109 piezas, la cual se esparció a lo largo del mundo gracias al Diluvio Universal. Derivando el nacimiento de los Exorcistas, personas capaces de emplear la inocencia y destruir a los akumas. Un trozo de la inocencia es conocido como el "Corazón de la Inocencia" el cual puede asegurar su victoria en la batalla. Sin embargo el Conde también está en busca de la inocencia y el corazón para destruirlas.

(Fuente: Wikipedia.
Sinopsis no correspondiente a D.Gray-man Hallow)


Opinión personal (SPOILERS).

Después de 8 años D.Gray-man vuelve, y no pisando tan fuerte como cabría esperarse teniendo en cuenta que fue uno de los grandes conocidos de su generación.
He tardado en decidir ponerme manos a la obra, básicamente por mi temor a volver a ver en mi pantalla a Lenalee, personaje cuya aversión nunca he disimulado ni los años han disipado, pero… ¡D.Gray-man! La Chiri que una vez tuvo 15 años no puede dejar pasar esta oportunidad.

Recordemos que la primera temporada terminó con una Orden Oscura totalmente masacrada, algo que impactó a los espectadores de la época por lo inesperado (yo no me esperaba esa destrucción así by the face, ¿vale?). Pero D.Gray-man Hallow hace de tripas corazón y da un salto espacio/temporal capaz de desorientar a cualquier persona que desconozca el manga y se guíe únicamente por el anime. La situación es una pelea fuera de contexto en algún lugar por algún motivo, aunque el hecho de ver que los personajes lucen uniformes nuevos ya nos ayuda a saber que no es una continuación exacta de lo que dejamos atrás.

Yo personalmente he echado de menos algo, cualquier cosa, que nos pusiese en situación, un resumen de todo lo que no se nos ha mostrado, un recordatorio de lo que una vez vimos y ya se nos ha olvidado. Pero no. En D.Gray-man Hallow tienes que tirar de memoria, intuición y conformismo. Eso o ser consumidor del manga, lo que mejor te venga. Incluso si viste D.Gray-man la semana pasada, su salto conseguirá descolocarte.

Los años se ha notado en el estilo, y es que, hablando desde el punto de vista de una Chiri sana, en mi opinión los personajes son como un 100% más atractivos, incluso el que antes era un cardo borriquero ahora tiene un muy buen pase. Obviamente tiene sus momentos de descuidarse con “aquel que sale de fondo en este fotograma porque nadie le va a prestar atención y podemos dibujar un bicho deforme” e incluso en un cuidado primer plano podemos ver que ese perfil podría estar mejor; pero por norma general el dibujo está muy cuidado.
La animación, por el contrario, me dejó un sabor agridulce; como si no hubiesen explotado los recursos todo lo que podrían haber hecho teniendo en cuenta que estamos en pleno 2016 (a finales, más bien). Las peleas podrían haber sido más asombrosas y las pocas escenas de acción que nos han echado en cara han sido simples y escuetas. Incluso en alguna ocasión me daba la impresión de que me faltaban 2 o 200 fotogramas y eso supongo yo que es más debido al acelerado ritmo de la serie que a otra cosa. Porque sí, en algunos momentos la cosa tomaba tal carrerilla que le tienes que preguntar a otro qué sucede porque no te estás enterando de nada.
Por cierto, aunque la serie haya cambiado, jamás perderá su esencia del llanto cansino y excesivo. ¡Dejad de llorar de una vez y mataros o algo!

Pasando ya al meollo del asunto, a su argumento, a su historia, a su trama, nos encontramos con que Lavi aparece super poco y eso no puede ser. Ya. Punto.
Apartando mi discreto favoritismo hacia Bookman Jr., vemos una historia quizá un poco complicada para aquellos que no tenemos memoria privilegiada (y ya ni imaginar para algún desorientado que ha llegado nuevo). Sumando que ya algunos no nos acordamos de la misa la mitad, con el salto ese espacio/temporal y el ritmo acelerado de la serie; no nos queda otra que asentir y decir “ajá, sí, yo te creo”. Y si ya le metemos el plus de esa extraña comedia que han metido con calzador, colocando momentos de humor en situaciones nada indicadas o con personajes poco acordes, pues ya empiezo a creer con fuerza que yo hace ocho vi algo totalmente distinto. ¡He vivido una mentira! ¡Adiós a mi adolescencia!

El  primer episodio comienza con una pelea entre los exorcistas y varios akumas, presentándonos a los muchachos que dejamos atrás, con sus nuevos diseños y sus seiyuus (¡No me lo creo, ahora no parece que Krory se vaya a echar a llorar en cualquier momento mientras llama a Eliade!). Al final, gracias a tus dotes detectivescas, descubres que estaban allí para conseguir una Inocencia y, pues vale, ok.
Al  principio más o menos puedes situarte un poco, ignorando por supuesto que ya no recuerdas quién era el Decimocuarto o qué diantres pasaba con el tema del Músico; tú ves con la esperanza de que en algún momento te refresquen la memoria o que el ritmo de la serie sea lo bastante lento como para que el mecanismo oxidado de tu cerebro funcione, pero ¡plot twist! Aquí el que no corre, vuela, chaval.
Antes de un pestañeo alguien mata a Cross Marian, (¡A Cross Marian, tío!) y el recuerdo de lo que era ese hombre te golpea y, por supuesto, tu primer pensamiento es que no te lo crees ni de coña. O sea, imposible. ¡Cross Marian! Pero más impactante es que parece que a ti te importa más que al resto de personajes.
Después de un poco de salseo relacionado con que Allen es el Decimocuarto y blablabla (es que ya no me acuerdo, no me juzguéis) pasamos a una misión ahí de gratis donde la Orden ha ido a atrapar a un ladrón a París. Del drama a los viejos tiempos. No me quejaré.
Después de conseguir una nueva Inocencia que la verdad es que está bastante curiosa, vamos a olvidarlo porque saltamos otra vez a otra cosa mariposa. ¿Recordáis el drama interior de Kanda y una flor, al estilo La Bella y la Bestia? ¡Pues dudas resueltas, porque la mitad de D.Gray-man Hallow va a estar dedicado a eso!  Después de varios capítulos en los cuales difícilmente llegas a comprenderlo todo porque ya no sabes de dónde han salido la mitad de los Noé, quién es quién o qué cojones ha pasado o qué coño pasa con Allen y el resto del mundo; te quieren colar que Kanda muere (spoileo esto pero no digo nada del motivo, porque yolo). Mira que a mí Kanda me gustaba, pero no sé si es por el tiempo o por el poco dramatismo o porque una parte de mí me decía que era mentira, que no me dio pena ni medio segundo.
Después de todo el tinglado que se ha liado con Kanda, volvemos a Allen contra el mundo. Y siento ser pesada con esto, pero es que estaba muy perdida con todo. ¿Qué es ese buen rollo con los Noé? ¿Siempre fue así? ¿Es algo nuevo? ¿Qué droga consume? Yo lo estaba viendo queriendo entender pero es que me costaba, me costaba mucho. O sea, tengo la lectura del manga más pendiente que nunca porque es que me siento demasiado inútil para esta vida. ¡Cuéntame, Allen, háblame!
En resumen, 13 episodios para que Allen traduzca su apellido.

Y ya, concluyendo, ¿qué podemos ver en D.Gray-man Hallow?

-          Trama llevada con prisas. Dando grandes saltos de lugar y momento que, dependiendo de la acción, pueden descuadrar bastante.
-          Aparente olvido de secundarios, seguramente debido a lo rápido que se ha llevado todo.
-          Los akumas siguen siendo tan fuertes como al guión le convenga (o sea, que a un Nivel 4 ya te lo puedes cargar de una pedrada entre ceja y ceja).
-          La gente llora lo mismo que antes.
-          La gente se acuerda de que tiene una Inocencia y de cómo se usa a ratos.
-          Nada que sitúe al espectador. A mí un flashback de 10 segundos del primer episodio de la serie original no me vale de mucho.
-          Poca implicación del espectador con la serie. La estaba viendo con cierta indiferencia a pesar del cariño que le guardo.
-          Pocas muertes. Poco drama. Poca oscuridad. La veo bastante light sobre todo comparándolo con el final de D.Gray-man.

Conclusión.

¿Lo he abandonado?: No.
¿Lo recomiendo?: A todo aquel que viese D.Gray-man, se lo mencionaría por la nostalgia y porque supone una continuación.

Valoración: 3,5/5



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